Bill y Tom en un duelo de hermanos. ¿Tiene Tom la estrategia perfecta o se dejará comprar por Bill en los últimos metros?
Tom: ¡Hey, hermano de mi corazón! Aún te puedes retirar, ¡Yo no diré nada! Bill: Yo estoy listo cuando tú lo estés. ¿O te rindes? Tom: Ok, la cosa se mantiene. Bill: La victoria me pertenece. Tom: ¡Sigue soñando! Bill: ¡Vamos! Dejemos que los hechos hablen.
Tom: ¡Mirame el escape, hermano! Bill: No, estoy seguro que mis luces traseras te cegarán. Ambos: Apuesta extrema. Auto genial. Tom: ¡Atención todos! El aire arde en llamas. Chica: ¿Quién será el que gane mi corazón? Tom: Hacia el frente de la pasarela, dulzura. Bill: El primer baile le pertenece al ganador… ¡A mi! Chica: Tranquilo, Tom. Bill: Si. Yo debo salir mejor. ¡Un triunfo al comienzo estaría perfecto! Tom: Lo dejaré salir primero. ¡Después aceleraré sin descansar hasta que salga vapor! Chica: ¡Arranquen los motores, chicos! Bill: Un sentimiento genial. Tom: Estoy atento. Chica: Tres, dos, uno ¡Vamos!
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